Una nueva oportunidad
Es de madrugada y en la garita de vigilancia de la colonia cabecea del sueño el policía privado de turno. El muchacho es mayor de edad, pero parece un adolescente puberto al que con un grito podés espantar sin mayor problema. Su compañero duerme tranquilo, después de haber hecho el primer turno de la noche. Como es día lunes, todos los vecinos ya regresaron de sus actividades y no hay movimiento. El vigilante cara de puberto observa aburrido las calles vacías de la colonia, el sueño lo está venciendo y al fin cede, y sueña con ser el tipo del 4-51 que anda sólo en buenos carros, arma grandes fiestas y trae todos los fines de semana a una mujer diferente. Leer más »



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