Gripe y blogs
En 1998 perdí la facultad de enfermarme de gripe o catarro. Durante 6 años no he tenido más que resfríos maricones que no se quedan más de 2 o 3 días y luego se van como quien no quiere la cosa. Ya sé que alguno por ahí me dirá “oye, que suerte tienes”. Pero la verdad es otra, puesto que no es normal que uno no se enferme. No he podido quedarme en la casa tranquilo y reportarme enfermo de gravedad por la gripe y ver tele todo el día panza arriba como seguro habrán hecho ustedes más de alguna vez.
Todos estos años he escuchado con envidia cómo los demás presumen de haber estado graves con una gripe de todos los demonios. Son insoportables aquellos pretenciosos que cuentan con lujo de detalles cómo una neumonía doble los puso en el hospital al borde de la muerte. Y yo, como tengo la maldición de la salud, no puedo contar nada que valga la pena. Me quedo avergonzado de mí mismo como un pusilánime sin vida propia. No falta quien me mire con ojos compasivos cuando le cuento que no me he enfermado de gripe o catarro durante todo este tiempo. Juro que he hecho todo lo posible para enfermarme: salir en noches frías sin suéter, mojarme en los aguaceros, trasnochar y parrandear. Y nada de nada.
Pero desde hace 3 días mi esperanza ha vuelto a renacer. Tengo al parecer una gripe incipiente, que cuidándola bien, me puede dar buenos resultados. No estoy tomando nada de medicina, la secreción nasal va viento en popa y la tos se hace cada vez más insistente. Me he alegrado cuando mis esputos han sido color verde, signo inequívoco de infección. Ojalá que ahora sí lo logre y me enferme como Dios manda. Tal vez la reunión de bloggers chapines de hoy me ayude a conseguirlo.
Por ahí nos vemos.



Grupo en Hi5
Grupo en Facebook