El necio

Vagando por Internet, Héctor encontró el perfil de Catalina en un sitio de esos de redes sociales, esas cosas que sólo sirven para agregar un montón de supuestos amigos que no tenés en realidad. Navegando por las fotos del perfil de Catalina, Héctor recordó los mejores dos años de su vida y una nostalgia bastante cabrona se le metió y muy emocionado le dio clic al enlace de agregar como amigo(a). La Caty siempre bien guapa, soltera todavía, ojalá y me acepte como amigo. Catalina acepta a Héctor como amigo a los dos días. Si aceptó, quiere decir que no me guarda rencor, piensa Héctor y acto seguido, le manda un mensaje privado, y le pregunta que qué onda, qué se ha hecho, yo aquí trabajando como subgerente en la empresa B, contáme qué es de vos, qué buena onda verte por aquí.

Catalina responde que está en un chance que no le gusta y que todo bien, mi mamá está muy enferma por el cáncer, mi papá ya agarró la onda y dejó un poco el chupe, hasta bien se le mira. Mis hermanos se casaron, y yo ya me gradué de la U. Si ya sos subgerente quiere decir que no te va mal, vos siempre fuiste pilas, me alegro por vos. Héctor contesta mintiendo sobre un empleo en la empresa de un amigo y le pide el número de celular para llamarla. Entonces, como quien no quiere la cosa, le saca una cita en un café después del chance, hablamos más despacio y te cuento tips para entrar en la empresa de mi cuate. Catalina cae pendejamente en la trampa porque de veras necesita cambiar de trabajo.

Héctor se arregla bien catrín, camisa nueva, pantalón nuevo, zapatos nuevos. Cuando Catalina le mira el atuendo y la cara de imbécil que lleva puesta, sabe que le espera lo peor y que del mentado chance no habrá nada. Los dejados a veces pueden ser peligrosos. Después del saludo y las frases corteses de rigor, y de ponerse al día sobre sus vidas, Héctor empieza a hablarle de cómo la ha extrañado y de cómo la quería, le cuenta de las veces que volvió a los lugares en donde paseaban, fijáte que aquel antro donde íbamos seguido cerca de la U lo cerraron porque mataron a un narco adentro y se hizo todo un relajo, pero vos seguís siendo tan guapa, qué bueno que viniste porque de veras que me moría de ganas de verte, bueno, ya sé que estoy hablando mucho y que sólo digo muladas pero es que volver a verte es de a huevo, saber que estás bien y que me aceptaste como amigo en Internet y que aceptaste venirte a tomar un cafecito, qué bueno, de veras vos Caty, cuánto he extrañado las parrandas que nos echábamos y las noches estudiando mate con el mono y el tato y la seca, y hacer el amor en tu casa y en el Omni, qué bueno era todo eso vos, lástima que haya terminado.

Catalina sonríe compasivamente, y le dice sí vos, la pasamos rebien y a vos también se te ve bien. Fue genial esa época, pero no sé que pasó y ya no te quise, y parece que vos todavía no lo aceptás, ya son cinco años vos, ya deberías agarrar la onda. Pensé que de veras venías a echarme una mano con lo del trabajo, porque en donde estoy la cosa está mal, metí las patas con un cliente grande y ya mero me echan, no lo hicieron pero ya no tardan. Me dio gusto verte pero mejor me voy porque no estamos en la misma sintonía vos.

Héctor le dice que se espere, que hará una llamada. Llama a un su cuate y platican y le pregunta sobre la plaza que le había platicado y que qué onda con eso. Pero la verdad no hay tal cuate ni tal llamada porque llamó a su casa y le está platicando a la contestadora, y es tan evidente que está fingiendo la llamada, que el tipo que está en otra mesa leyendo el periódico con un café, lo mira y siente un poco de lástima por lo pendejo que se mira el pobre Héctor y piensa que así debió haberse visto él con la Mariela, aquella vez en el Capitol, cuando aquel gran aguacero, ojalá que agarre la onda, uno no puede andar de pendejo toda la vida porque no se puede, y mejor vuelve al periódico, mientras le da un sorbo a su taza de café. Catalina, ya un poco desesperada, hace como que se va a levantar y Héctor la detiene tomándole el brazo y la mira a los ojos, y con un impertinente y ridículo tic en el párpado derecho, le dice pero mirá vos Caty, ¿de veras vos no sentís nada de nada?, yo no te pude olvidar vos, todo este tiempo y yo te sigo queriendo como un idiota. Catalina lo mira seriamente y le dice lo siento vos, no, mejor soltáme porque esta plática ya no es agradable. El tipo del periódico y el café lo mira todo, niega con la cabeza y suspira en señal de desaprobación.

Catalina se va y detrás de ella se van todas las ilusiones del pobre Héctor. Derrotado y cabizbajo deambula por las calles de regreso a su casa, con la dignidad perdida, odiado por la mujer amada. Se promete no volver a hacer nada igual, pero total, tenía que intentarlo, tenía que saber qué pasaría, aunque tal vez lo hubiera podido hacer con más dignidad y no quedar como un imbécil. Pero no puede resistir la tentación y cuando llega a casa y abre el Internet, le escribe un email disculpándose por haber sido tonto y de todos modos aquí estoy por si necesitás algo, prometo no molestarte más, estáte tranquila vos Caty. Después de mandar el email, mira entre los amigos de Catalina y encuentra a su hermano mayor, su antiguo proyecto de cuñado, con quien alguna vez se echaron las chelas. Hace clic en el link de agregar como amigo(a) y después de que él acepta, le escribe diciéndole vos a ver cuándo nos juntamos a echar un par de litros, ya va haciendo falta, yo estoy de subgerente de la empresa B, por si necesitás algo, ahí estamos a las órdenes mano, contáme pues a ver qué día nos juntamos, yo este viernes estoy libre, el otro día platiqué con tu hermana, y de eso quería hablarte…





43 comentarios para “El necio”

  1. Nicté dice:

    Usted la agarro contra el pobre Héctor…
    Me suena que el fulano vive en la zona 1 y Caty en la zona 7… y que Héctor tiene en realidad un trabajo que no le gusta nada, además de que no ha tenido más que “amiguitas”, nada serio…

  2. No, él solito se jode y queda mal, si lo mira bien. Por eso es que le agarré cariño al personaje.

  3. jcab dice:

    Entre el despecho, la esperanza y la obsesión pueden haber sólo un par de pasos. Hay personas que así empiezan y terminan haciéndole la vida imposible a la otra persona.

    Saludos JJ

  4. Iluvatar dice:

    Pues yo conozco a alguien que no paro hasta que le pusieron orden de restriccion y lo hicieron cambiarse de Universidad, jaja…
    Creo que es importante aprender a dejar las cosas en el pasado y no estancarse pensando siempre que las cosas estuvieron mejor antes.

  5. jcab: hay que tener cuidado con los demás, pero también consigo mismo, ojo.

    Iluvatar: ese sí estuvo grueso, necesitaba tratamiento siquiátrico.

  6. Luis José Aguilar C. dice:

    Definitivamente, vos J.J. es un caso bastante común aunque poco sonado, Algo asi me paso a mi, nunca deje de pensar en según yo “El amor de mi vida”, aunque claro quise tener dignidad y amor propio y la deje de buscar desde el momento en que se acabo “nosotros”.

    Y ahora me doy cuenta que talvez lo que siento es simplemente un gran cariño por ella, pero no amor verdadero como el Héctor.

    Jajaja, lo mas chistoso es que ayer me junte con el proyecto de cuñado a hecharme unas chelas y ver el concierto de maná pero sin hablar de la hermana. jajaja

  7. Nano dice:

    Una vez fuí un casi Hector, luego se marchó esa similitud sólo para volver al poco tiempo. Pasados unos meses pude ser Nano de nuevo. Me sentí pateticamente identificado con el post.
    Grande JJ !

  8. Ginger dice:

    Por dios, que manera de haber Héctores en la vida. Cuando quieras te mando algunos, así podés sacar ideas para otro post.
    (jejeje).

  9. Luis José: procurá que tu mujer no teclee tu nombre en google y llegue hasta aquí vos. ¡Quién sabe qué podría pasar! De ahí que casi todos usen nick, viste.

    Nano: lo bueno fue que no llegaste a Héctor y que volviste al Nano original.

    Ginger: vos chatéame cosas, que de lo que me contás, siempre te robaré material posteable.

  10. Muy buen post. Sabés, creo que te gustaría leer un libro de José Fernández Díaz titulado “Corazones Desatados”. Y como un extra, tiene ilustraciones de Liniers!

    Saludos!

  11. Pirata Cojo dice:

    Buena historia, los amores obsesivos a veces son muy dañinos.

    Me da pena por Héctor, si hay parte II, que conozca a una su chiquitía que lo quiera mucho.

  12. Guillermo: gracias, debe estar bueno el libro, me gusta Liners.

    Pirata Cojo: los amores obsesivos en extremo pueden ser dañinos, correspondidos o no. Pero históricamente han servido para que varias de las mejores canciones y las mejores historias fueran escritas.

  13. Diego dice:

    Que buena historia!

  14. irene villalobos dice:

    es muy buena la historia pero un poco aburrida

  15. Irene: lo raro sería que a todo mundo le gustara.

    A los amigos de este blog: tengo un blog de turismo, Destinos Blog, y recién hoy conseguí un patrocinador directo. Me encantaría que me ayudaran dándole la bienvenida y felicitando al blog. Para que no se sienta solito.

    Para comentar allá, éste es el link: http://www.destinosblog.com/302/lan-confia-en-destinos-blog/

  16. facu! dice:

    loko no se q mambo pero cada post leo tuyo me gusta y este me identifica mucho! porke no puedo olvidar la mina q yo mismo deje! y nose q me pasa! no se si si la sigo queriendo como antes o si es solo como q no acepto q no estemos mas juntos! aunque yo la deje! no entiendo nada! un bajon! no se q mierda hacer!

  17. Para los consejos soy malo facu, pero vos deberías probar a ver qué pasa.

  18. Laura dice:

    Hola JJ! Aquí devolviendo la visita y husmeando entre los posts. Por cierto, ¿en Guate vosean? ¿O la entrometida de Sonia ya te impuso su acento? Ojo con esa, hoy es la suegra, mañana no se sabe…shhh. JAJAJAJA

  19. Bienvenida Laura. En toda Centroamérica se vosea(o al menos en El Salvador, Guatemala y Costa Rica, donde he estado), también me sorprendí de que en Costa Rica se voseara, estuve allá de visita hace 8 años.

    Sonia casi ni se asoma por acá, Ginger es la única que me ha sido fiel todo el tiempo, pero claro, si Sonia mira que uno anda ampliando el círculo de amigos blogueros, se pone celosa. Las mujeres lo quieren todo y lo quieren ya, viste.

  20. Sonia dice:

    Parece que tu controlador y contador de visitas no funciona muy bien. Debe ser el mismo que tengo yo, que nunca me marca cuando pasas a leer lo que escribo!
    Habría que quejarse…

    Yo cogoteo bastante a menudo aunque no deje huellas.
    Siempre llego, desde otros lugares, desde otros caminos, pero Roma siempre parece estar al final; qué razón tenía quien inventó aquel dicho!

    “Si Sonia mira que uno anda ampliando el círculo de amigos blogueros, se pone celosa” (J.J dixit).
    Uno entra y sale de esos círculos permanentemente, nunca sé de qué depende, porque en esto, no es que haya distancias ni queden los blogs a trasmano como para dejar de visitarlos.

    Ahora bien, una no puede decirle a una amiga “qué suerte que te visita José Joaquín”, que ya se lo toma como una expresión de celos.
    Qué pensarían entonces si le hubiese dicho “Qué suerte que vos no tenés tránsito lento!”.

    Es verdad, las mujeres lo queremos todo pero no ya, ayer!

    Y Ginger es una buchona!

  21. Si hubieras dicho “Qué suerte que vos no tenés el tránsito lento” ¡es que tendrías envidia de que no hay embotellamientos donde Laura!

    Nunca dije nada en serio. Sólo quería picar un poco el hormiguero, por puro entretenimiento morboso. Y gracias por visitar y comentar, de veras. Y sin ver ahorita tu blog, el último post que te leí fue donde revelabas detalles maritales relativos al sexo, y pensé ¡cómo se atreve a contar todo eso en público, válgame dios, en dónde se habrá visto! Obviamente, no comenté.

  22. Hector dice:

    jajaja para más frega no pudieron esogerle otro nombre, hay me pasan el hi5 de caty yo si le consigo chance

  23. Seguro le conseguís.

    Los nombres los escogí como homenaje a una de mis novelas favoritas: Cumbres Borrascosas, aunque la trama nada que ver. En la novela, los personajes son Catherine y Heathcliff.

    Y ya que estamos revelando detalles, la historia se inspira en la letra la canción “What a fool believes” de Michael McDonald y Doobie Brothers. Buscando en internet la letra de la canción, me encontré con algunas anécdotas o “songfacts” de la canción. En una parte dicen acerca de la canción:

    “La idea original de Michael McDonald para la canción, era la reunión de una pareja en un restaurante. La pareja tuvo una apasionada relación sentimental durante algún tiempo antes de la reunión. Para él había sido lo mejor que le había pasado en la vida, para ella había sido divertido, pero era tiempo de pasar a otra cosa. Durante la conversación, él terminaría siendo ridículamente patético.”

    La traducción es mía, si hacen clic en el enlace pueden leer la versión en inglés.



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