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TRES
—Pero seño Tina, no joda hombre, eso sólo es una moneda vieja, el tesoro de Pie de Lana es mucho más antiguo —dijo el Tono cuando vio la monedita de mediados de siglo que le enseñaba la seño Tina.
La seño Tina se molestó y el Tono se tuvo que disculpar y de inmediato empezó el trabajo, porque estaba convencido de que iba a encontrar el mentado tesoro, como que se llamaba Antonio García. Nuevamente fueron llegando todos los vecinos curiosos, pero el Tono estaba decidido a no hacerles caso y trabajar, ya habían sido muchos años de medio trabajar para medio pasarla, esta era su oportunidad de demostrarle a la gente lo que valía. Durante la mañana fue amontonando la gente en la entrada de la casa de la seño Tina; todos esperaban ser testigos del hallazgo del siglo en una colonia donde nunca pasa nada, la gente miraba con admiración el trabajo del Tono. El Tono por fin era respetado por la gente, ya los patojos no se burlaban de él, las señoras lo saludaban en la calle y los hombres le daban la mano.
Estaba el gentío allí parado, cuando llegó Pepe el carnicero, con una biblia en la mano y gritando puro loco. Decía que dejaran la búsqueda, porque eran cosas del demonio, que lo que se estaban ganando era la condenación eterna, que eso lo decía la biblia, que mejor buscaran a Dios y le sirvieran. Citaba un montón de textos bíblicos, con sus capítulos y sus versículos y todo el rollo. Cada vez gritaba más fuerte y parecía que se le iban a romper las cuerdas vocales y la gente sólo lo miraba extrañada, como diciendo este cuate qué onda qué rollo, cuando en eso se le acercó don Juan, el mecánico cornudo, a darle una trompada seca y contundente, que causó las risas de la gente y la huida despavorida del carnicero, que siguió gritando que se arrepintieran, que ya había cumplido con avisarles.
Mientras tanto, el Tono seguía cavando el hoyo con fe. La gente empezó a preguntarle qué había pasado con el Tito, y el Tono les contó que había ido a su casa, pero que como nadie respondía, se había venido a trabajar. De seguro estaba todavía de goma, les dijo. A la tarde el Tito seguía sin aparecer, pero el Tono continuaba su trabajo, sin ponerle atención a las viejas y a los patojos que se le quedaban viendo desde afuera. De vez en cuando salía la seño Tina a decirles que se fueran, que no molestaran al Tono, que parecía que no tenían nada que hacer.
A las cinco de la tarde en punto, el Tono suspendió la labor. Había hecho un agujero de unos cuatro metros de profundidad, pero nada. El Tono sólo jaló sus cosas y se fue a su casa, ante la mirada atenta de la gente, que no le preguntó ni le dijo nada al verle la cara seria, suficiente y altiva. Se fue a tomar un octavo a la cantina de doña Tona y se encerró en su casa.
Cuando llegó el Julián del trabajo, la colocha se lo convenció para ir a la casa del Tito a ver qué le había pasado, puesto que nadie lo había visto salir ni había llegado a la casa de la seño Tina para trabajar en la búsqueda. Estuvieron somatando la puerta un buen rato, hasta que el Julián se decidió a forzarla, porque esto no es normal colocha, a este cuate algo le pasó y la colocha sólo respiró profundo y se persignó. El Julián a patadas y empujones derribó la puerta, como en una película gringa de policías, y encontraron tirado y tieso, muerto cadáver, al Tito. La colocha pegó el grito desaforado que acostumbran las mujeres en estos casos, y el Julián se acercó para ver si de veras no respiraba nada el Tito.
—A este pisado lo mataron —dijo el Julián, seguido de un grito de alma en pena que pegó la colocha, y que se oyó en toda la colonia.

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Se los dije lo guatemaltecos para chapucear e inventar pajas somos buenísimos. Ese Tono, que creo que es el alter ego de alguien que conozco, se la hechó de Mandrake el mago, (a saber si los patojos conocen a Mandrake), felicitaciones JJ, con mi poco conocimiento literario, la historia estuvo muy bien manejada, en ese lenguaje coloquial que poco a poco se va perdiendo, por momentos me recordaste a Salomé Jil.
hey ese joaco, acabo muy repentino la historia, un poco mas de suspenso hubiera quedado mejor. Felicitaciones de todos modos muy buena, tenes gran ingenio para retratar la mara.
Jose Joaquin:
Felicitaciones me ha gustado muchiimo, mientras leia podia ver al grupo de persona
alrededor del que excavaba, y las senioras cuchicheando.
Lo que me parece divertido es: “los encontro empelotados en plena interactividad
reproductiva” jaja
Y ustedes no estaban peleando pues?
Si? yo peleando? a ver patojo no metas cizaña..solo porque sos uno de mis favoritos….no te….jaj metiche!!!
Muy bueno.. muy bueno.. lástima que se terminó :-( Me disculpo por no haber leido el final antes… pero me gustó bastante. A ver cuando tenemos otro post en capitulos….
Muy buena historia, pero pense que el final hiba a ser como que alguien si encontro algo de valor cuando el padre llego. pero me gusto, un saludos a todos.
rabbitblack@hotmail.com (22 años) acepto amistades (hombres de preferencia atte:CESAr.
mUY BUEN CUENTO, BIEN NARRADO Y CON NUESTRA FORMA DE HABLAR…GRACIAS, ESPERO OTRO CUENTO¡¡¡¡
puchis mucha mi abuelo vivio por el cerrito del carmen y yo vivo por el cerrito del carmen, y en mi casa hay tres ollas enterradas que mi abuelo nunca quizo sacar. Mi Familia dice que es un tesoro de alguien antiguo
muchas felicitaciones por tan buen cuento lo lei y espero que no desaparescan esas leyendas y anecdotas de nuestro pais porque eso no identifica como guatemaltecos.
Es una historia muy hermosa y llamativa en realidad
Bueno es una historia que nos deja realmente un gran mensaje ya que aprendemos que si queremos algo tenemos que esforzarnos por ello y ser honestos con nosotros mismos y con los demas
si me podrian dar el nombre de pie de lana por fabor
maestro lo felicito una obra tradicional chapina sobre todo ese calo tan original y de volada se conoce que es de la capirucha , me hace recordar los dias con la mara tirando pedo alla en la florida cuando todos eramos de la bauer ja ja nos ibamos temprano a comer chuchitos y atol con un toston ; que tiempos oyendo la senorial o la fm 95 y luego a traer a las wisas al instituto , bien de rectos y mocasinas a tomar el ruletero alla en la san juan y en la noche a chupar a los pollos o a ver a la costarricense alla al puerto rico en la montserrat y terminabamos bien a moronga taloniando hasta la colonia de regreso ya sin feria hasta que una ves nos pucieron unos largos y nos dejaron caminando a vuelta de calcetin orale pues gracias .