Registrarse o ingresar:

Foro de Relatos Anecdotario.net » Relatos, cuentos, anĂ©cdotas

Esperanza

(1 post)
  • Empezado por lys hace 9 meses

Tags:

  1. lys
    Miembro

    Me gustaria que medijerais que os parece, hace mucho que no escribo, pero mucho mucho y necesito opiniĂłn sobre esto.
    Érase una vez una niñita que siempre tenia una sonrisa en la cara, la definían como alegre, ese era su adjetivo.
    Un día, al volver del cole se encontró un gatito, éste era diferente a los demás que se había cruzado y se lo llevo a casa con la esperanza de que sus papas dejaran que se lo quedara:
    -Papi, mami puedo quedármelo porfi…
    -No, no tenemos tiempo de cuidarlo, es mejor que se quede donde esta, cuando seas mayor podrás tener uno si quieres.
    La niña no se dio por vencida. Ella sabía que no podía tenerlo en casa todos los días y cuidarlo, pero cada día al salir de la escuela iba a visitarlo. Siempre le llevaba parte de su merienda y jugaba con él. Se lo pasaban muy bien juntos! Nunca había pensado que un gatito le hiciera más feliz de lo que era.
    Así pasaron unos meses, y la niña volvió a intentar levar el gatito a casa.
    -Mamá, papá, ya soy más mayor, ¿dejaréis que me quede ya con el gatito?
    - Aun no eres lo suficiente mayor, pero si quieres puede venir de vez en cuando, pero no se quedará para siempre, ¿eh?
    -Guay!! Que bien!
    Empezaron a ser casi inseparables, los dos estaban muy contentos pero cuando la niña tenía que dejar el gatito en la calle se quedaba muy triste, le echaría mucho de menos y el gatito pasaría mucho frío y se sentiría solo.
    HablĂł de nuevo con sus padres:
    -Papi, mami, por favor dejar que me quede con el gatito, estoy triste sin él…
    - Lo sentimos, no podemos quedárnoslo, no podemos cuidarlo, es imposible.
    No era justo! Ellos no se habĂ­an buscado, sĂłlo se encontraron! Por primera vez en su vida su sonrisa permanente ya no lo era tanto.
    Empezó a dejar de ir a verle y cuando iba, se sentía peor aun, ya que sabia que no podría cuidarlo nunca como se merecía, hasta que llegó el día que decidió no visitarle más, emplearía ese tiempo para jugar con sus amiguitos como antes y su sonrisa volvería, aunque sabia que nunca encontraría un amigo igual que su gato.
    Ya no podría ir a verlo más, por mucho que lo deseara ya era tarde, ella debía tener sus amigos y el gato debía de hacerse amigo de otros gatitos que estuvieran con él siempre. En un momento había aparecido un muro entre los dos y cada uno debía de tomar caminos diferentes.
    Quizá algún día sus padres hubieran accedido o quizá nunca. Siempre quedará la duda de qué hubiera pasado, pero se quedará así, por mucho que duela.
    Dicen que el tiempo todo lo cura, pero ellos quedaron con la esperanza de que alguna vez, de repente se encuentren de nuevo, quizás sin importar las circunstancias, ya que no se podrán olvidar jamás.

    Posted 9 meses ago #

Alimentado RSS para este tema

responder

You must log in to post.