Me gustaria que medijerais que os parece, hace mucho que no escribo, pero mucho mucho y necesito opiniĂłn sobre esto.
Érase una vez una niñita que siempre tenia una sonrisa en la cara, la definĂan como alegre, ese era su adjetivo.
Un dĂa, al volver del cole se encontrĂł un gatito, Ă©ste era diferente a los demás que se habĂa cruzado y se lo llevo a casa con la esperanza de que sus papas dejaran que se lo quedara:
-Papi, mami puedo quedármelo porfi…
-No, no tenemos tiempo de cuidarlo, es mejor que se quede donde esta, cuando seas mayor podrás tener uno si quieres.
La niña no se dio por vencida. Ella sabĂa que no podĂa tenerlo en casa todos los dĂas y cuidarlo, pero cada dĂa al salir de la escuela iba a visitarlo. Siempre le llevaba parte de su merienda y jugaba con Ă©l. Se lo pasaban muy bien juntos! Nunca habĂa pensado que un gatito le hiciera más feliz de lo que era.
Asà pasaron unos meses, y la niña volvió a intentar levar el gatito a casa.
-Mamá, papá, ya soy más mayor, ¿dejaréis que me quede ya con el gatito?
- Aun no eres lo suficiente mayor, pero si quieres puede venir de vez en cuando, pero no se quedará para siempre, ¿eh?
-Guay!! Que bien!
Empezaron a ser casi inseparables, los dos estaban muy contentos pero cuando la niña tenĂa que dejar el gatito en la calle se quedaba muy triste, le echarĂa mucho de menos y el gatito pasarĂa mucho frĂo y se sentirĂa solo.
HablĂł de nuevo con sus padres:
-Papi, mami, por favor dejar que me quede con el gatito, estoy triste sin él…
- Lo sentimos, no podemos quedárnoslo, no podemos cuidarlo, es imposible.
No era justo! Ellos no se habĂan buscado, sĂłlo se encontraron! Por primera vez en su vida su sonrisa permanente ya no lo era tanto.
EmpezĂł a dejar de ir a verle y cuando iba, se sentĂa peor aun, ya que sabia que no podrĂa cuidarlo nunca como se merecĂa, hasta que llegĂł el dĂa que decidiĂł no visitarle más, emplearĂa ese tiempo para jugar con sus amiguitos como antes y su sonrisa volverĂa, aunque sabia que nunca encontrarĂa un amigo igual que su gato.
Ya no podrĂa ir a verlo más, por mucho que lo deseara ya era tarde, ella debĂa tener sus amigos y el gato debĂa de hacerse amigo de otros gatitos que estuvieran con Ă©l siempre. En un momento habĂa aparecido un muro entre los dos y cada uno debĂa de tomar caminos diferentes.
Quizá algĂşn dĂa sus padres hubieran accedido o quizá nunca. Siempre quedará la duda de quĂ© hubiera pasado, pero se quedará asĂ, por mucho que duela.
Dicen que el tiempo todo lo cura, pero ellos quedaron con la esperanza de que alguna vez, de repente se encuentren de nuevo, quizás sin importar las circunstancias, ya que no se podrán olvidar jamás.
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Esperanza
(1 post)-
Posted 9 meses ago #
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