Lecciones de Español (III)
Proseguimos con nuestras necesarias e imprescindibles lecciones de español. En esta ocasión estudiaremos las correctas formas de llamar a las personas.
Cuando usted, querido estudiante, se refiere a una mujer es imprudente decirle señora o señorita, usted debe decir la forma adecuada seño. Nótese la gracia y elegancia de la abreviatura, pues ésta nos permite llamar por un neutro a todas las mujeres, algunas de las cuales se molestan si usted le dice señora y replican con gesto adusto diciendo se-ño-ri-ta, asunto que queda arreglado diciendo un simple seño.
Estando entre amigos, al referirse a un tercero o una tercera, es incorrecto decir “un sujeto” o “un señor” o “una señora”. Lo correcto es decir un pisado o una pisada. Esto ya nos lo hicieron ver lingüistas notables como Dante Liano. Hay que tener en cuenta que esto sólo se puede hacer entre gente culta y pensante que tenga un buen grado de amistad y confianza con usted.
Para tratar a los niños usted tiene varias opciones. Si es un niño cualquiera o no hay necesidad de diferenciarlo, patojo(a) estará bien. Es el genérico para todo el mundo. No obstante, si es una joven fémina con excelentes atributos físicos, usted dirá patojona (sí, con cursiva y negrita), aunque sea evidente que ya no es niña. A los niños mayores de seis años debe decírseles güiro. En caso de ser un niño pequeño (menor de cinco) lo correcto es decir chirís. Pero si molesta mucho, o es un niño hiperactivo e insolente se le deberá de decir ishto.
Si usted está molesto con alguien, es aconsejable usar la palabra cerote o su femenino cerota. Por ejemplo “ese policía cerote me multó por pasarme un semáforo en rojo”. La versatilidad de esta palabra es amplia, puesto que usted también puede usarla para ensalzar a alguien: “ese guitarrista es un cerote vos” o para quejarse de los defectos de los demás: “maña más cerota la que tenés vos”. La dicción debe ser clara y enfática para que el efecto de la palabra sea captado por su(s) interlocutor(es). Si la situación lo amerita usted tendrá que utilizar la variante “recerote”, pero únicamente en caso de necesidad. Para esta palabra cabe también la advertencia que se hizo para el término pisado.
Espero, mis queridos ciber-estudiantes, que sigan aprovechando estas lecciones para acrecentar su acervo cultural y su vocabulario. Como hemos apuntado en anteriores lecciones, el mejor español se habla en Guatemala, y es preciso que vayamos por el mundo y enseñemos esta verdad (no importa cuántas veces tenga que decirlo en este sitio), porque como decía Jesucristo “la verdad los hará libres”. No les negaré que a veces siento que esta responsabilidad rebasa mis limitadas fuerzas, pero les aseguro que seguiré en esta labor.






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Mientras leía sobre el uso y variantes de la palabra “cerote”, tuve mis serias dudas acerca de si efectivamente estaba leyendo un post de anecdotario.net, o uno de ykyeco.blogspot.com.
Por otra parte, propongo un duelo al mejor blog del mundo. Se vale usar pistolas de agua.
Y no hay relevos australianos.
Por fín una manera clara de explicar el uso de la palabra “cerote”. A mí muchas veces me cuesta explicarlo, pero tendré que plagiar tu explicación.
Saludos.
Gabriel, mejor una partida de cincos, el primero que haga comix es el mejor.
Andy: dele.
Fijate que estoy en desacuerdo. Ignoro que signifique eso de hacer comix, y no quiero entrar en desventaja.
Aprendido!!, voy a terminar siendo tan guatemalteco como Ud. :D
Tengo una duda, dudísima (la frase esa de “la verdad los hará libres”… no la dijo San Pablo???)
Abrazo JJ
Salú
que ondas chavos, pues yo quisiera agregar algo al uso de la palabra “cerote” y es que para hacerla aún más anárquica, original y “cerota”, esta debe ir escrita con una “s” en vez de “c”, entonces se lee SEROTE, ¿se siente mas turbia no? es así que la encontraran en los asientos de los buses o en los grafitis de las areas marginales, entonces, junto con la carga peyorativa tiene también la carga del sujeto que la escribe que resulta ser aún más “cerote”. Otra cosa más y es que la palabra también puede servir como diminutivo o superlativo, pero al mismo tiempo denota algún tipo de emotividad o temor, es decir, “cerotío” es alguien pequeño y que no puede causar mayor daño al sujeto, mientras que “cerotón” es alguien que sí puede hacer daño al sujeto pues es una persona que en la media de la población resulta ser “extra grande”. Hasta prontito.
Hola chicas.
En el libro de Juan capítulo 8 se lee:
8:31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
8:32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.
8:36 Así que, si el Hijo (Jesús hablando de si mismo) os liberta, seréis verdaderamente libres.
8:43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.
Saludos, se les aprecia.
Se han olvidado de la terminación “al”, que aplica en caso de plural pero en grado superlativo. Así podes decir, “patojal” como queriendo decir, cientos de patoj@s. Igual podes usar otros adjetivos: “Vergazal”,
“Pisadal”. Otra opción, es cuando vas a la feria y el lugar esta ticuco de mara, podes decir “Habia un Serotal” (notese el uso de la s mayuscula para darle más volumen), ahora que si queres ser más discreto dirias “maral”. Bueno, los dejo porque tengo un pijazal que hacer.
Gabriel ya perdió por decir que es chapín y no saber qué es comix. Este sigue siendo el mejor blog del mundo, por un momento creí que estaba en peligro. ;)
Faivel: tramitamos nacionalizaciones express.
Pijuy: es interesante su aporte. Serote con “S” me parece algo maricón, la C le da más dignidad y énfasis. Esta discusión ha dado lugar a disputas entre los lingüistas, y aún no se ponen de acuerdo.
Roqui es mi ídolo.
JuanK: Pisadal es la primera vez que lo leo/oigo. Yo también tengo un vergazal de cosas sin hacer, pero ahí andamos.
JJ, por eso propuse algo más primitivo como el duelo con pistolas de agua, ahí no hay gran ciencia.
Haciendo hincapie en el uso y variantes de la palabra “cerote”, les faltó nombrar “encerotar”, cuyo significado es sufrir un accidente automovilístico que implique irse a hacer caca en una pared, poste, el fondo de un barranco o similares.
Y para Faivel, referente al asunto de la nacionalización express, favor pasar a recoger papelería a la sede del Club Social y Deportivo Comunicaciones, ubicada en el Centro Comercial Prisa Los Próceres. Preguntar por el Jr.
De nada.
¿Y a eso le llaman clases de español? ¿en que lengua hablan ustedes?
En puro español chapín yomero!
Y al que no entienda le damos un “tetuntazo”!!
Es increíble lo que me he matado de la risa leyendo todo lo que escriben…
Gracias por dedicar minutos de su vida para no sólo “culturizarnos” sino también para reirnos, olvidarnos de todo y sentirnos orgullosos de ser de guate.
Orales.
aguante argentina ustedes de donde son porque escriven para el carajo no conosco ninguna de sus “puteadas”
Estimado Jose Joaquin, veo que has decidido educarnos un poco con el tema del buen uso del español, asi que te recomiendo el siguiente libro de texto referente al tema escrito por el insigne literato guatemalteco Dante Liano
UN ESPAÑOL PERFECTO
Dante Liano
Guatemala es el único país donde en lugar de chunches, objetos, cosas, chucherías, naderías, tonterías o estupideces, hay babosadas. Hace ya muchos años, cuando doscientos babosos (en Guatemala no se dice “fulanos” o “tipos”, se dice, con gran autocrítica nacional: “babosos”) nos empeñábamos en sacar un título universitario para subir al menos una grada en la escala social y nos aglomerábamos en el anfiteatro de la San Carlos, llamado “iglú”, no faltaba un baboso que, desde afuera, gritara: ¡BABOSAAAAADAS!”. Se refería a la clase de Filosofía. El profesor se inspiró y publicó un libro que se llama: La filosofía de las babosadas. El único país en el mundo fundado en las babosadas y poblado de babosos. No es que lo digan en el extranjero, lo decimos nosotros: “Ayer conocí a un baboso…”
Hace ya su buen rato que nos venimos dando golpes de pecho por racistas con los indígenas, pero si hablamos de una estera decimos “petate”; de una bolsa, “matate”; los niños se llaman “ishtos” si no “ixcorocos”, aunque en su mayor parte sean “patojos” (quiere decir “cojo”, averigüé el otro día); y las patojas son “ishocas”; somos el único lugar en el mundo en donde no hay “cornudos” sino “quemados de canilla” (parece que la expresión es de origen maya) y los abandonados por su mujer han sido “tecuneados”, no por el héroe nacional sino por la feminista María Tecún.
A dos amigas mías les preguntaron si ellas decían “vuir”, en lugar de “voy a ir”. Si a mí me hubieran preguntado, hubiera respondido, menos sabiamente que mis amigas, que claro que digo “vuir”, y no sólo, sino que “pior”, más bien: “piosh”, y “botea”, “gaína”, “plaia”, “Ay Dios”, ” a saber” y tipifico a la mayoría de gente como “cerotes”, y en lugar de decir “cáspita”, “recórcholis” o “zambomba”, digo: “Puta, vos”. No me son indiferentes las cosas, sino que “me pelo el riel”, y a los asquerosos no llamo “puercos”, sino “coches”, y mi aumentativo no es el sufijo “azo” sino el prefijo “re”, redoblado en “requete”, pero puedo usar el “on”, para decir “arbolón” y “señorón”, y si es mucho el árbol, como la ceiba de Palín, entonces rempujo el “arbolonón” y los cretinos no son estúpidos, sino “maaaaachos”, y las putas no son un número infinito, sino que son sesenta mil exactas, ni una más ni una menos, sobre todo si madres de algún hijo de ellas, que abundan aquí y en todas partes, y los maestros son todos “viejos”, y las mujeres “viejas”, y un tipo no es, como en Madrid, un “tío”, sino “un pisado”, que cuando me cae mal conviértese en “recontrarepisado”.
“Echarse un zope” no es matar a un zopilote, como podríase creer, sino que significa “echar las tripas”, o sea “arrojar”, es decir, en castellano de Castilla la Vieja (somato): “devolver”, “vomitar” (con zeta). Como Sancho, digo “basca” en lugar de “náusea”, por lo que nunca he podido comprar un célebre libro de Sartre. Y hablando de zopes, llegó a Guatemala un buen gringo (cosa rara, un “baboso”) cuya profesión era estar de “viva la flor”: era ornitólogo. “Observador de pájaros”, pero como en Guatemala un observador de pájaros puede ser moral y legalmente condenado, mejor se dice que era ornitólogo. (Porque “pájaro” y “paloma” no son volátiles, aunque a veces vuelen en manos apresuradas, sino bien otra cosa que no perderé el tiempo en explicar). Pues este baboso venía a fotografiar al quetzal. (Cuando lo decía, todos se metían la mano a la bolsa, mas no para otra cosa, sino para mostrarle, guanacos y guasones como pocos, un billete otrora verde). Observó el observador que las dos frases más frecuentes en Guatemala eran: “¡A saber!” y “¡Ay Dios!”. Después de quinientos años y varios días más de estar recibiendo riata (la “reata” es uno de los instrumentos más usados en Guatemala, con sus verbos auxiliares: “dar” y “recibir”, y por favor, no la diga como en España, con “e”, se debe decir “riata”), pues bien, después de tantos años de recibir… riata, ¡por supuesto que uno está como aquellos micos que ni ven, ni oyen ni hablan!
A propósito, la “pupusa” no es, en Guatemala, el plato regional típico de El Salvador. Y una “pupusería”, que abundan allá, aquí sería inmediatamente frecuentada por carros de lujo llenos de guardaespaldas. La “pupusa”, señores, es el “mico”, que da origen al dicho: “La que da el pico da el mico”, o sea el “hoyo”, cariñosamente conocido como el “hoyito”, motivo por el cual es imposible decir el diminutivo de su nombre a los que se llaman Eloy. Siempre delicados y finos, llamamos a las patojas (“ixocas”) “rabitos”, en lugar de “culito”, con nuestra fatal tendencia latinoamericana al diminutivo. No diremos jamás, como un rotundo peninsular, “me duele el culo”, ante el médico, sino que aludiremos a un tímido “aquí atrás”, y si mucho usaremos “la rabadilla”, sin el consabido “puyo”, pues no estamos con los amigos en la cantina.
Y si llegamos tarde, nuestra excusa será que nos agarró el tiempo, pues antes nos dejaríamos fusilar que admitir que “nos cogió la tarde”, metáforas-excusas más que suficientes para ser perdonados por el retraso, pues quien en tales menesteres estaba ocupado, pierde tiempo y virginidad, si la hubiese. “Coger”, como verbo, está prohibido en Guatemala, como en el resto de América y tal vez por eso no hay corrida, para no verse en el bochorno de aceptar que a un torero lo cogió el toro. Por eso, nadie da “una cordial acogida a su casa”, sino que da la bienvenida, so pena de sopapos.
Vivimos apenados. Tal vez por eso, cuando alguien se excusa, no es “excusado”, grave ofensa, sino “perdonado”, con la frase: “No tenga pena” que quiere decir “no se preocupe”, aunque el otro no tenga ni vislumbre de pena. A propósito de pena, nunca obra alguna será de “gran en(verga)dura”, pues todo el auditorio se pondría abochornado y se le subirían los colores a la cara.
Por años hemos hecho sufrir a nuestros visitantes con el perentorio “hasta” que significa lo contrario de lo que afirma. Si un médico dice: “Recibo a mis pacientes hasta el jueves”, el que no es chapín se jodió: estará todos los días, menos jueves. Pendejo él (que no es el pendejo peruano: “listo”, sino el nuestro, “baboso”) por no saber el verdadero español.
Posesivos, rompemos las reglas de la Academia Española cuando nos apoderamos de todo al decir: “un mi tío”, “un mi hermano”, “un mi cuaderno”. Clásicos, decimos, como en el siglo de oro: “si yo tuviera dinero, me comprara una mi casa”. Engreídos, creemos hablar el mejor español del mundo, y nos burlamos del español de los peninsulares (“groseros”), del de los argentinos (“cantadores”), del de los salvadoreños (“guanacos”), por no hablar de los cubanos que se comen las eses y nunca se sabe cuándo hablan en plural con su velocidad de tarabilla.
Este es nuestro español: taimado, aindiado, encachimbado. Al que le guste, atásquese, que hay lodo, y al que no, cómprese un diccionario de la lengua, haga un rollito y siga las instrucciones, “detalladas” atrás, como en el cine.
Juan-Antonio, me he cagado de la risa con tus comentarios, felicitaciones.
JJ cuando vas a escribir otra leccion del mejor español del mundo?
Juan Antonio, y de dónde chingados salió usted???
Esta muy bueno su blog, hoy me retorci de la risa… espero seguir leyendo sus historias paisano.
La verdad que son unos verdaderos Serotes. (lo que en méxico sería cabrones)
Pero la direferencia entre serote y cerote es que el segundo se refiere a una bola o nudo de cera.
por eso cuando hacen algo bueno o malo un grupo siempre se dice
“ve que Serotes”
“Serotes son los que te echas”
aunque luego digamos “éste si es un Serote para las chelas vaa vos”
hasta luego serotes.
Hey!!!!!!!!!!
Ya me decia mi marido que yo no presto mucha atención a muchas cosas, ya le di la razon sin querer otra vez… quise escribir JJ (José Joaquín pues) y no Juan Antonio. Me disculpo de mi torpeza. Y aclarado el asunto sigo en la lectura de su blog que esta muy bueno.
Jajajajajajajajajaja
P>>> mano la verdad que las lecciones de español estan buenisimas, espero que publiques mas JJ.
¿Qué puedo decir? … Me fascina, buenísimo!!!!
aaaaa! :(
yo quería dejarle comentario a la clase anterior… he de decir, yo también soy de México, y no me he amargado con tus comentarios JJ… (que caray, ya lo trato profesor como si fuéramos familia…)
una disculpa “profe”…
y la ofrezco también en nombre de mi compatriota mexicano diego corajudo pues ;)
pero ya que he terminado de leer esta lección, profesor, disculpe usted, pero el comentario de Juan-Antonio se ha llevado las palmas esta clase
es inclerible la cantidad de palabras que tenemos los Guatemaltecos, la palabra CEROTE es de origen Guatemalteco, se invento la palabra Cerote en Guatemala para decirselo a un monton de burros analfabestias XD JAJAJAJAJAJAJAJAJA
@JJ buenísimas las clases deberías seguir con las lecciones; debés agregar el famoso “SHO” que es un imperativo de callarse Ej: “sho cerote” = “Cállese cerote”, esta frase por cierto le encantó a un amigo peruano y ahora la utiliza a cada rato ;D
MIENTRAS LEIA EL USO QUE LEDAN A ESTA PALABRA ME IMPRESIONE POR Q YO LA CONOCIA PERO VULGAR, NUNCA ACABAS DE CONOCER TU LENGUA
ESA PALABRA PARA MI ERA BULGAR