Ir al contenido principal

Car wash

Para ser un buen carwahsero, se debe cumplir con ciertos requisitos mínimos. Primero que todo (y muy importante): el carro a ser lavado tiene que ser el usado por el carwashero. Así habrá un vínculo sentimental ineludible, y el carwashero entonces le profesará un amor casi paternal al carro.

El evento debe ser transmitido a todo el vecindario, para lo cual se abrirán de par en par las puertas del garage, aunque de ser posible el lavado se hará en la calle. No tiene sentido lavarlo si no se entera todo el mundo. El lavado deberá hacerse con mucho jabón y una manguera, procurando gastar la mayor cantidad de agua posible. Uno de los objetivos es que el carwashero se moje todo también, y por lo tanto debe usar indumentaria adecuada (playera, pantaloneta y chancletas).

El lavado del carro no se sustituirá por ninguna otra actividad, y deberá considerársele como una religión. Los buenos carwasheros deben saber que antes de su relación con la familia y los amigos, debe estar el carro limpio; hay que recordar que por más empeño que se le ponga, siempre habrá algún 1% del carro que estará sucio, y por lo tanto no se escatimará tiempo ni esfuerzo para lograr el ideal 100% de limpieza.

La limpieza interior de carro, como no acarrea mucha emoción, es opcional.


Relatos populares

El motorista

Una noche salí tarde del trabajo. Mi papá me había prestado su camioneta agrícola, un carro viejo y duro. El mío se había descompuesto y tardaría una semana en el mecánico. Estaba muy cansado, estábamos haciendo el cierre y faltaba producto y dinero. A partir de cierto momento ya no se puede avanzar y decidimos continuar el siguiente día. Cenamos una pizza que devoramos y pareció más chica de lo que era. Al salir había un frío, escribí a mi esposa que ya iba en camino. Cada movimiento era en cámara lenta porque el cansancio de varios días de trabajo se había acumulado. Solo quería llegar a casa y dormir. Mañana sería otro día. Al salir iba en automático y no recuerdo haber subido al carro y salir a la carretera. Cuando estoy cansado manejo más despacio, por precaución. A medio camino a casa noté que me seguía una motocicleta. No me rebasaba a pesar de que iba lento. El motociclista iba solo con una playera, algo que me pareció extraño por el frío que había. No sabía desde cuándo me seg

El taxista

Por el toque de queda hay pocas horas para trabajar y mucha competencia. Son las cinco de la mañana de un día domingo en plena pandemia. En el grupo de whatsapp de los taxistas todos empiezan a escribir. Casi todos dicen que está silencio.

El falso enfermo

Me endeudé con la tarjeta de crédito por mucho dinero. Al principio era para poder darme un respiro de los pagos y las deudas que tenía pero con el tiempo eso creció como espuma de cerveza cuando empecé a darme algunos gustos. Era tiempo de inventar algo diferente. Así que me enfermé de cáncer.