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La clase virtual

Esto de las clases por videollamada es lo peor. Uno se levanta, enciende la computadora y tiene que encender el video para que lo miren los maestros. El de sociales es algo divertido pero hay días en que no prepara su clase y se hace tan aburrido como el de mate. Señor ese para ser aburrido, casi siempre me duermo en su clase y ni se da cuenta porque no pide que encendamos el video. Para los exámenes pido que me pasen anotaciones por el grupo de whatsapp y algo que me explica mi papá, aunque no me tiene paciencia porque no se me queda todo. Extraño jugar fútbol en los recreos, las bromas en la clase y ver a Susana. 

El motorista

Una noche salí tarde del trabajo. Mi papá me había prestado su camioneta agrícola, un carro viejo y duro. El mío se había descompuesto y tardaría una semana en el mecánico. Estaba muy cansado, estábamos haciendo el cierre y faltaba producto y dinero. A partir de cierto momento ya no se puede avanzar y decidimos continuar el siguiente día. Cenamos una pizza que devoramos y pareció más chica de lo que era. Al salir había un frío, escribí a mi esposa que ya iba en camino. Cada movimiento era en cámara lenta porque el cansancio de varios días de trabajo se había acumulado. Solo quería llegar a casa y dormir. Mañana sería otro día. Al salir iba en automático y no recuerdo haber subido al carro y salir a la carretera. Cuando estoy cansado manejo más despacio, por precaución. A medio camino a casa noté que me seguía una motocicleta. No me rebasaba a pesar de que iba lento. El motociclista iba solo con una playera, algo que me pareció extraño por el frío que había. No sabía desde cuándo me seg

Feliz año nuevo

Para año nuevo cerramos la cuadra de la colonia, contratamos una disco y compramos mucha cerveza. Algunas cosas pasaron pero no todos recuerdan todo. El de la idea fue Jorge, que acaba de renunciar de su trabajo y propuso hacer una fiesta para todo mundo. 

La mejor navidad de la historia

La víspera de navidad salí muy cansado de mi trabajo en el supermercado. Ese día no llegaron un par de compañeros, varios clientes me gritaron porque los precios no coincidían, perdí dinero en la caja y me corté un dedo cuando colocaba producto. Por el camino de regreso me encontré a un vendedor callejero que vendía unos carritos y recordé que no le había comprado regalo a mi hijo Sebastián de seis años.

El falso enfermo

Me endeudé con la tarjeta de crédito por mucho dinero. Al principio era para poder darme un respiro de los pagos y las deudas que tenía pero con el tiempo eso creció como espuma de cerveza cuando empecé a darme algunos gustos. Era tiempo de inventar algo diferente. Así que me enfermé de cáncer.

Planeta Tierra

Ya casi al final de la jornada en el turno del call center en el que trabajé por un par de meses, entró una llamada de una anciana de 80 años que había hecho una orden por error. Una llamada normal que venía justo después de que un energúmeno me gritara por una hora porque el regalo de su hijo había llegado un día tarde y eso había hecho llorar al pequeño.

Bombolbi

Cuando era niño mi papá compró un Volkswagen clásico amarillo al que con mi hermano bautizamos como Bombolbi . Los domingos nos permitía entrar al carro y jugar todo tipo de aventuras que nos inventábamos.

La Llorona

Mi abuela contaba una historia diferente de la Llorona. Ella no ahogó a sus hijos, fue el marido el que los mató y no fue en el río, decía. Y llora por sus hijos pero también busca al marido para que pague por su crimen.

El ministro

Me metí a la administración pública a hacer dinero. Estaba quebrado cuando aposté por la campaña del presidente actual, hice un préstamo millonario para aportar al partido y reservar mi lugar en algún puesto. Me dieron un ministerio cuando entró al poder y en un mes pagué mis deudas. 

El oficinista

A Carlos le toca trabajar desde su casa por la pandemia mundial. Hace calor y está molesto por la bulla de sus hijos y los pendientes del trabajo. Su esposa tuvo que salir para una reunión mensual de su trabajo. Para descansar un poco del trabajo va a las redes sociales y es peor, mira a la gente cómo sale a la calle cuando el gobierno y el mundo aconsejan lo contrario.