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Los 75 mejores cuentos de la literatura

Soy José Joaquín y escribo y leo cuentos. Estos son los 75 mejores cuentos que he leído y me han marcado como lector.
  1. La mujer del boticario - Antón Chéjov
  2. El gato negro - Edgar Allan Poe
  3. El avión de la bella durmiente - Gabriel García Márquez
  4. La meningitis y su sombra - Horacio Quiroga
  5. El Aleph - Jorge Luis Borges
  6. La carne y los huesos - Rubem Fonseca
  7. Meter el diablo en el infierno - Giovanni Boccaccio
  8. La señorita Cora - Julio Cortázar
  9. El nadador - John Cheever
  10. Un buen bistec - Jack London
  11. En memoria de Paulina - Adolfo Bioy Casares
  12. Eveline - James Joyce
  13. La lección de canto - Katherine Mansfield
  14. El regalo de los Reyes Magos - O. Henry
  15. La oveja negra - Augusto Monterroso
  16. La casa inundada - Felisberto Hernández
  17. Bartleby, el escribiente - Herman Melville
  18. Bola de Sebo - Guy de Maupassant
  19. El diamante tan grande como el Ritz - F. Scott Fitzgerald
  20. Joanna Silvestri - Roberto Bolaño
  21. Los asesinos - Ernest Hemingway
  22. Es que somos muy pobres - Juan Rulfo
  23. Una reputación - Juan José Arreola
  24. Berenice - Edgar Allan Poe
  25. Rock Springs - Richard Ford
  26. El solitario - Horacio Quiroga
  27. La tristeza - Antón Chéjov
  28. La ventana abierta - Saki
  29. El fantasma de Canterville - Oscar Wilde
  30. Funes el memorioso - Jorge Luis Borges
  31. El ladrón de Shady Hill - John Cheever
  32. Vecinos - Raymond Carver
  33. La casa de huéspedes - James Joyce
  34. Veinte años después - O. Henry
  35. Corazones solitarios - Rubem Fonseca
  36. Una navidad - Truman Capote
  37. Escapada - Alice Munro
  38. El rastro de tu sangre en la nieve - Gabriel García Márquez
  39. El mono que quiso ser escritor satírico - Augusto Monterroso
  40. Vida de Ma Parker - Katherine Mansfield
  41. Casa tomada - Julio Cortázar
  42. La verdad sobre el caso del señor Valdemar - Edgar Allan Poe
  43. El acomodador - Felisberto Hernández
  44. Aniuta - Antón Chéjov
  45. Ulrica - Jorge Luis Borges
  46. Una estación de amor - Horacio Quiroga
  47. El guardagujas - Juan José Arreola
  48. El pirata de la costa - Francis Scott Fitzgerald
  49. Paseo nocturno - Rubem Fonseca
  50. No son tu marido - Raymond Carver
  51. Carta a un zapatero que compuso mal unos zapatos - Juan José Arreola
  52. Menos Julia - Felisberto Hernández
  53. La casta Clarissa - John Cheever
  54. Después de la carrera - James Joyce
  55. Matrimonio a la moda - Katherine Mansfield
  56. Feliz año nuevo - Rubem Fonseca
  57. El milagro secreto - Jorge Luis Borges
  58. El marido confesor - Giovanni Boccaccio
  59. Los asesinatos de la Rue Morgue - Edgar Allan Poe
  60. Algo muy grave va a suceder en este pueblo - Gabriel García Márquez
  61. La gallina degollada - Horacio Quiroga
  62. Los venenos - Julio Cortázar
  63. Las bellas - Antón Chéjov
  64. El manual de Himeneo - O. Henry
  65. El burro y la flauta - Augusto Monterroso
  66. Catedral - Raymond Carver
  67. Adiós, hermano mío - John Cheever
  68. Tlön, Uqbar, Orbis Tertius - Jorge Luis Borges
  69. El corazón delator - Edgar Allan Poe
  70. El extraño caso de Benjamin Button - F. Scott Fitzgerald
  71. Fiesta en el jardín - Katherine Mansfield
  72. Nos han dado la tierra - Juan Rulfo
  73. Solo vine a hablar por teléfono – Gabriel García Márquez
  74. La autopista del sur - Julio Cortázar
  75. El beso - Antón Chéjov

Relatos populares


La venganza

Ester fue despedida por un error suyo en las cuentas que manejaba, error que despertó la desconfianza de su jefe y del dueño de la empresa. Ella sabía que era perfectamente comprensible porque su atenuante era demasiado inverosímil, aunque no por ello mentira. Su jefe la citó en su oficina y le explicó los motivos y hasta fue cortés y amable con ella, pero de todos modos no podía sentirse bien, quién puede en estos casos. Conteniendo las lágrimas salió de la oficina del jefe, arregló sus cosas delante de sus compañeros de trabajo y salió de la empresa. La tarde preciosa que la esperaba afuera le sirvió de consuelo, mientras en el camino a casa, en la misma camioneta 72 de todos los días, pensaba en quién diablos la iba a contratar ahora, la situación en Guatemala está jodida. Como siempre ha estado y estará.

Una tarde en el parque

En la banca del parque de la colonia está sentada una pareja de esposos que mira jugar en los columpios a sus dos hijos. Es una tarde agradable. Están sentados a la par y en silencio. No se tocan. Los dos tienen una expresión satisfecha en el rostro. El marido hace una pregunta.

Los resucitados

Mi tío Luis, el sepulturero del pueblo, fue el primero que se dio cuenta de que la gente estaba resucitando. Temprano del día, de madrugada todavía, escuchó golpes en una de las tumbas de uno de los mausoleos más grandes del cementerio. Pensó que era un animal atrapado, pero luego escuchó la voz de una mujer. Sin pensarlo ni asustarse usó el pico, rompió la lápida y la pared del mausoleo, sacó la caja y liberó a la primera resucitada.