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No al exceso de cita

A veces noto en columnistas de prensa y en blogueros más o menos inteligentes un exceso de cita a lo que otros han pensado. Y me viene a la mente lo que decía Confucio: “Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.” Nada más cierto que eso. Parece que cuando no se les mueven las neuronas hay que acudir a lo que otros ya pensaron y simplemente citarlo y decir que estamos de acuerdo. Muy ilustrativo y adecuado el pensamiento de Freud: “Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos.” Muchos en lugar de pensar por sí mismos acuden a gente que tiene algún tipo de autoridad y reconocimiento para que lo diga, evitándose la tarea de mover un poco el seso. Y luego, después de haber citado a otros cuates, los columnistas que se las llevan de pensadores creen haber hecho crítica, cuando lo único que han estado haciendo es repetir lo ya dicho antes. Sir Francis Bacon solía decir: “Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.”

Termino esta breve reflexión con una cita de Robert Burns: “¡Ah, si nos fuera dado el poder de vernos como nos ven los demás! De cuantos disparates y necedades nos veríamos libres.”


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