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Sólo espero que esté ahí

Tengo que apurarme porque ya es de noche y todavía no he terminado de lustrar mis zapatos, los tengo que dejar bien brillantes porque si no de repente los reyes magos no me dejan nada y pasan de largo. Con el Julio Héctor pensamos que la ventana tiene que estar bien abierta para que sea fácil meter los regalos en los zapatos. Aunque los reyes son como fantasmas, los juguetes no, y por eso es que es mejor abrir bien la ventana. Ojalá que los reyes tengan más pisto este año, porque esas escaleritas con el muñeco ya dos años seguidos que nos las regalan. Yo a veces creo que no son los reyes magos sino mis papás los que nos regalan los juguetes, así como el santa clos de los otros niños, pero a saber. Mejor sigo lustrando mis zapatos porque el Julio Héctor ya terminó y sólo me está esperando a mí. Mamá ya dijo que era muy tarde, que nos apuráramos. Ya casi termino vos, esperáme. Listo, ya terminé. Poné tu zapato del lado derecho y yo del izquierdo. ¿No querés? Vaya, está bien, los cambiamos, pero no chillés. Mamá nos apura para que nos enpashamemos y nos metamos a la cama, pero antes la oración del ángel de la guarda y el padrenuestro. Ah, y el santamaría. Mañana lo primero que voy a ver es mi zapato en la ventana, no importa qué me regalen los reyes, sólo espero que esté ahí.


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