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La Selección de Guatemala pierde con México

Para todos los efectos legales, yo no fui a comprar mi entrada de general norte para el partido contra México, no tenía la ilusión de que la selección ganara, no estuve el sábado cuatro de junio desde las cuatro de la tarde en el estadio Mateo Flores y no vi perder en vivo a mi selección por dos a cero. Creo, sin embargo, que el árbitro tuvo culpa: si hubiera marcado los cinco penales clarísimos que le cometieron a nuestros jugadores, hubiéramos goleado cinco a dos a los mexicanos. Pero es evidente que todo lo tenemos en contra.

Otro que no colaboró con la selección fue el eshpañol-mexicano Rafa Márquez. Yo me pregunto: ¿por qué jodidos el pisado ese no dejaba que nuestros delanteros llegaran al área? ¿qué le costaba hacerse el loco alguna vez para que metiéramos gol? Después viene y dice a la prensa con toda la desfachatez del caso: “Bueno, puesh hombre, que eshte partío lo hemos ganao porque Megjico fue shuperior. Eshosh tíosh de Guatemala no nosh inquietaron, vale.”

Así no se puede.

Nuestros jugadores, por otra parte, no entendieron la jugada del arquero Foster. El no cometió el error del primer gol así por así. Foster notó que los del medio campo y los delanteros no la estaban haciendo, y se dijo a sí mismo: “mí mismo: ahora andá por la pelota y hacé como que la querés agarrar pero hacé que se te caiga, así nos meten gol y se pone más las pilas el equipo”. Pero los jugadores en lugar de ponerse más las pilas se pusieron a echarle la culpa de su supuesto error, en lugar de comprender el mensaje y meter goles. Luego vino Pablo Melgar y se dijo a sí mismo: “mí mismo: como están las cosas, no voy a meterle gol a México, mejor me echo un autogol”. Y en efecto, lo hizo.

Para mí que la estrategia de Guatemala debería ser echar goles y ganar los partidos. Porque así perdiendo, no creo que lleguemos al mundial de Alemania.


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