Anecdotario.net

La dama de las llamadas

Estuve un año desempleado y en ese tiempo lo único bueno fueron las llamadas de una mujer que nunca llegué a conocer. Sólo llamaba de lunes a viernes, en horario de trabajo, casi siempre al mediodía. Me contaba un poco de su vida y colgaba. No estaba muy interesada en lo que yo hacía. Me confundía con otra persona, y aunque algunas veces intenté explicarle que estaba equivocada, nunca me creyó. Leer más »

La cantante

Siempre admiré la voz y energía de Pilar. La conocí cuando iba al conservatorio; ella siempre rodeada de admiradores porque era guapa, yo siempre ensayando. Componía sus propias canciones y soñaba triunfar con la música. Yo nunca tuve más aspiración que tocar todos los fines de semana, porque la música era mi vicio y yo estaba bien sabido de que yo no era ningún genio. Con vos quiero cantar, me dijo cuando me escuchó una tarde de ensayo. Leer más »

La novia

—Si no tenés nada que hacer el sábado, deberíamos casarnos —dijo Yolanda, después de un breve silencio.

—Me parece bien —respondí sonriendo.

Yo la visitaba en el hospital. Había tenido un accidente en su carro, le habían puesto varios clavos en la pierna derecha, tenía fracturado el brazo y un gran moretón en el pómulo. Sin embargo, sonreía como siempre. En parte sonreía por el vicodin que le dieron para calmar el dolor. Me dio mucha pena verla en ese estado. Leer más »

El héroe

Un día yo regresaba de la oficina en mi carro e iba por una avenida muy transitada cuando vi por la ventanilla a un hombre que asaltaba a una muchacha. Me encolericé y a pesar del tráfico me bajé y fui hasta donde estaba el tipo, le di una trompada, le quité la pistola y le devolví la bolsa a la muchacha. Lo hice tan rápido que el asaltante cayó al suelo y se quedó unos segundos sorprendido, como en shock. Después se levantó y salió corriendo. Yo regresé al carro y seguí mi ruta. Leer más »

Hikikomori

Un día de tantos Adrián, mi único hijo, decidió encerrarse en su cuarto. Había perdido algunas materias en el colegio y le habíamos llamado la atención. Nos escuchó a su mamá y a mi sin decir palabra. Después de que terminamos de hablar se fue a su cuarto y jugó videojuegos en línea toda la noche. Al día siguiente no fue al colegio  y no volvió a salir para nada más que ir al baño. Pedía que se le llevara comida a su cuarto y apenas nos dirigía la palabra o respondía con monosílabos. Yo ya había escuchado de los hikikomoris, esos jóvenes japoneses que se encierran para no volver a salir. Cuando se cumplió un mes de su encierro, empecé a preocuparme de veras. Leer más »

Fiesta de viernes

Tres meses después de cambiarme a mi nuevo apartamento, mi vecino, que me alquilaba el mismo, se ganó la lotería. Siempre me pareció una buena persona. Se llamaba Gabriel, a secas, como me pidió que lo llamara. Acababa de cumplir cuarenta y no trabajaba, vivía de algunas rentas. Con la noticia de que había ganado la lotería vi rondar la casa a varias personas que nunca había visto. Familiares y amigos que tenía tiempo de no ver se aparecían por su casa. Sin embargo, nadie le sacó dinero porque él tenía sus propios planes. Leer más »

Ahora seremos felices

Hace una tarde gris. Hace un par de horas, buscando canciones en internet, encontré la que te gustaba. Me hizo recordar cuando te escuchaba cantarla por las mañanas mientras te rasurabas. Siempre que estabas de buen humor la cantabas y hasta bailabas y sonreías. Te escuché cantarla desde que yo era niño, siempre por las mañanas. No recuerdo que cantaras otra canción de la misma manera. Leer más »

La boda

Los preparativos de la boda de la nena nos tuvieron muy ocupados durante un par de semanas, según recuerdo. Había una gran ilusión, con mi mujer estábamos muy contentos. La nena había conocido a un buen partido por internet y aunque no se habían visto en persona, la relación llevaba ya seis meses. El muchacho hablaba conmigo por chat y nos enviaba fotos de sus viajes y peripecias. Nacido en Londres, vivía en Madrid. Era de buena familia y tenía buena posición económica. Quién iba a decir que de la alegría total pasaríamos a la decepción en un dos por tres. Leer más »

La espera [cortometraje]

El año pasado el realizador mexicano Luis Peagui me escribió para contarme que tenía pensado hacer un cortometraje con uno de mis textos. Varios meses después recibí por correo un DVD con el cortometraje de La espera. Tiempo después Luis me contó que ya había subido el video a Youtube, que ahora comparto con los lectores de este su blog amigo. Leer más »

Los difuntos

Una noche de cervezas surgió la idea de organizar nuestros funerales en vida. Cada uno, por turnos, iba a tener su propio funeral. Se invitaría gente, habría un ataúd y se hablaría de todo lo bueno que era el difunto y de lo mucho que se le iba a extrañar. Todo sería como en cualquier funeral, salvo que en este caso el difunto iba a estar vivo. No sé a quién se le ocurrió la idea, pero todos estuvimos de acuerdo y brindamos por eso. Éramos jóvenes y chingones y con la excusa del funeral nos reuniríamos el último viernes de cada mes para celebrar nuestros funerales. Yo pensé que era una de esas tantas bromas que se hacen entre amigos y que nunca llegan a realizarse, pero un día me llamó Carlos para anunciarme que yo sería el primer difunto. Leer más »