La llamada
Amalia está sentada en el sofá de su casa, esperando que su teléfono celular suene. Ya hizo la limpieza, ya preparó el almuerzo y sus hijas están en la escuela. Pero la llamada no llega y los minutos se hacen eternamente largos y no hay nada bueno en la tele. La música tampoco la calma, entonces toda la casa está llena de silencio. Solo hay un sonido que Amalia quiere escuchar y es el ringtone del himno a la alegría con que suena su celular cuando la llaman. Lo único que ha sonado un par de veces en la mañana ha sido el tono de mensaje de texto, con mensajes de publicidad. Marque el *TAROT para mejorar su suerte, dice uno. Pero de la llamada que espera, la que puede salvar la situación, nada. Leer más »



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